Acuerdos estratégicos para el próximo gobierno

Publicado el sábado 1, julio 2017

A futuro crecerá el número y variedad de las demandas sociales, conflictos y negociaciones y, por tanto, se requerirán mayores espacios de conversación social y de un Estado capaz de orientar, coordinar y gestionar (Publicado en El Mercurio, 1 de julio de 2017)

La democracia chilena encarará desafíos complejos que pondrán a prueba la gobernabilidad. Para fortalecerla y gobernar mejor se necesita crear instancias de participación ciudadana e instalar organismos con capacidad de diseño y acuerdo estratégico.

La democracia representativa debe complementarse con nuevas modalidades de participación. Ciudadanos con mayores niveles de educación y dispuestos a contribuir a la actividad pública no encuentran espacios institucionales idóneos. Ello genera un distanciamiento con los que ejercen el poder. Se anida un sentimiento de marginación que deriva en descontento, indiferencia o radicalidad. El malestar, cuando no es escuchado y abordado por la institucionalidad, suele desatar conflictos y movilizaciones que desbordan a un Estado débil. Esa debilidad puede acarrear fragmentación social, cuando cada grupo defiende sus intereses parciales y busca negociar lo suyo con el gobierno, sin consideración a los propósitos colectivos. Tales procesos dificultan la gobernabilidad democrática, y en ese ambiente pueden germinar propuestas populistas o actitudes autoritarias.

A nivel mundial se están experimentando fórmulas que logren participación amplia con eficacia en los resultados. Una que conviene estudiar es la francesa. El “Conseil Economique Social et Environnemental (CESE)”, es una cámara consultiva, incorporada en la Constitución de la República, que agrupa a unas 60 organizaciones representativas de trabajadores, empresarios, organizaciones sociales y ambientalistas, destinada a promover y realizar un diálogo social. Está integrada por 233 miembros, con representación paritaria de género y una buena presencia de jóvenes. Estudian y emiten informes a solicitud de los poderes ejecutivo y legislativo, o requeridos por sus propios miembros. También pueden recibir demandas emanadas de la ciudadanía, con a lo menos 500.000 firmas.

El CESE francés recoge la opinión de los cuerpos intermedios de la sociedad, estudia temas fundamentales que conflictúan a la sociedad, busca acuerdos con perspectiva de largo plazo. La disposición favorable de las organizaciones de empresarios y trabajadores ha sido esencial para su marcha.

La Unión Europea ha creado en Bruselas un consejo económico social que asume la experiencia francesa, donde participan los órganos respectivos de los demás países. Es importante advertir que en Chile carecemos de una instancia similar, pues el ánimo de empresarios no ha sido proclive a estos diálogos. Ya es hora de innovar.
Otras instancias francesas que ameritan análisis son las encargadas de diseñar una estrategia nacional. Una de ellas, creada en 2013 es el “Commissariat a la Strategie et la Prospective”, que reemplazó al histórico “Commissariat au Plan”. Esta institución, llamada también France Strategie, depende del Primer Ministro, y su mision es estudiar los cambios mundiales, elaborar lineamientos de largo plazo, anticipar riesgos y señalar oportunidades para el desarrollo de Francia en la Unión Europea.

En Chile se eliminó el Ministerio de Planificación en 2011 y no existe un espacio institucional para elaborar estrategias nacionales. Predomina la mirada de corto plazo, lo que expone a un permanente vaivén entre un gobierno a otro. La reflexión estratégica facilita acuerdos de largo alcance que logren comprometer a partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil. A futuro crecerá el número y variedad de las demandas sociales, conflictos y negociaciones y, por tanto, se requerirán mayores espacios de conversación social y de un Estado capaz de orientar, coordinar y gestionar.

Alentar la participación ciudadana y avanzar en acuerdos estratégicos son dos prioridades de un Estado moderno. Ambos temas, Prospectiva Estratégica y Diálogo Social, son fundamentales para modernizar la institucionalidad de Chile. En el próximo gobierno es indispensable crear un órgano de prospectiva y estrategia, a nivel de la presidencia, y un consejo económico social donde representantes de la sociedad civil reflexionen conjuntamente y exploren acuerdos sobre los grandes problemas nacionales.