¿Cómo aprovechar nuestra estabilidad política?

Publicado el domingo 9, junio 2019

Publicado en La Tercera

Ustedes los chilenos tienen un sistema político estable y coincidencias estratégicas que nosotros no tenemos. Ésa fue una afirmación frecuente de los pensadores políticos argentinos que visitamos hace unos días, a fin de conocer mejor adónde va Argentina, y elaborar propuestas de colaboración Chile Argentina 2030. Ese “Foro Estratégico” fue creado en 2017 por ambas cancillerías, y el grupo chileno nos encargó, junto a Andrés Allamand, la preparación de un texto preliminar.

Esa percepción de los argentinos me quedó dando vueltas. Sin duda la estabilidad es un gran activo político de Chile. La cuestión es cómo aprovecharla para resolver los problemas actuales y futuros. ¿De qué sirve una estabilidad adormecida? ¿Una estable mediocridad? Es esencial darle vitalidad. Una sociedad que acumula tensiones bajo una aparente estabilidad puede perderla. Los chalecos amarillos en Francia son una advertencia. Requeriremos anticipar, una real voluntad de diálogo del gobierno y creatividad para avanzar y elevar la menguada confianza en la política.

Cada uno debe contribuir. Viviremos tiempos de reacomodo estratégico, con debates programáticos y reordenamiento de partidos. Veremos cambios vertiginosos y más dispersión del poder. Ya no volveremos a dos grandes coaliciones. Este mundo exigirá más cultura y voluntad de acordar y resolver problemas con prontitud. Los partidos han de favorecer la diversidad y la flexibilidad, no la homogeneidad y la rigidez. Eso los beneficiaria a todos y prestigiaría la política. El progresismo chileno debe aportar impulsando una renovación de ideas y organización. Es promisoria la creciente participación de la sociedad civil. Es positivo aprender de otros países cercanos, como España. Es alentador el fuerte rechazo a los populismos de Bolsonaro y de Maduro, consecuencia de un fracaso de los partidos y del mal gobierno.

En el PPD, por ejemplo, en su reciente encuentro programático se aprecian importantes convergencias: ser de izquierda es profundizar la democracia, con libertad e igualdad; la participación de las mujeres mejora la conducción del país; urge proteger el planeta, poseer un Estado fuerte para la innovación tecnológica y el crecimiento, la seguridad, mejorar educación, y reformar salud y pensiones. El PS avanza en sus reflexiones y esperamos que sean coincidentes.

Para afianzar una estabilidad democrática hay que acelerar los cambios. Algunos sectores de derecha se aferran a esquemas ideológicos rígidos, los liberales son aun débiles. El gobierno oscila entre la disposición a coincidir y hacer concesiones a su ala conservadora. El progresismo, aún disperso, requiere más coordinación y debate. A futuro no habrá acuerdo en todo, muchos entendimientos serán parciales. La estabilidad es un gran activo político, pero solo se fortalecerá si con ella logramos impulsar cambios progresivos, a tiempo, y respaldados por la mayoría de los chilenos.