Horizonte más claro

Publicado el martes 6, junio 2017

Publicado en La Tercera

La elección presidencial será estrecha entre Sebastián Piñera y Alejandro Guillier, aunque hoy la derecha tiene mayor chance de ganar. ¿Puede triunfar Guillier?

Para responder, analicemos lo que pasó y lo que viene. Las últimas dos encuestas fueron realizadas en un periodo complejo para Guillier. En esos días se sintió el efecto de la decisión del Partido Socialista, que decepcionó a muchos que respaldaban a Lagos, y también el remezón de la DC al llevar candidato propio. Además, emergió fuerte Beatriz Sánchez. Y para no ser menos, asomaron diferencias del candidato con los partidos y entre los mismos partidos. Aun en tales circunstancias, dos importantes encuestas vaticinan que Guillier pasaría a segunda vuelta y quedaría a muy corta distancia de Piñera.

Salvo eventos inesperados, las condiciones irán siendo más propicias para la centroizquierda y esa brecha se puede revertir ¿Por qué? Guillier posee tres rasgos favorables para crecer. Primero, es el mejor evaluado de la lista de políticos (44 % positivo-21% negativo, CEP), mejor que Piñera (35% positivo-35% negativo). Segundo, ha afincado su imagen independiente, cualidad apreciada por la gente. Tercero, es reconocida su honestidad y austeridad, y es garantía la separación de dinero y política.

El resultado dependerá de la estrategia y de la inteligencia política para ejecutarla. ¿Qué hacer? Primero, preservar la unidad y los puentes con la Democracia Cristiana. Creo que podemos aún desembocar en una lista parlamentaria única, lista de gobernadores única y un programa único. Hay amplio margen para convenir condiciones de convergencia, estar juntos en la segunda vuelta y conseguir la mayor cantidad de parlamentarios para sostener a un futuro gobierno. En seguida, asegurar un respaldo activo de los partidos y una mejor coordinación con el gobierno para lograr resultados positivos. El llamado de la Presidenta a la unidad de los “demócratas progresistas” debe ser acogido.

Tercero, la campaña presidencial debe perfilar los ejes prioritarios de gobierno. En particular, reducir la vulnerabilidad que sienten millones de personas, garantizar el avance de la gratuidad de la educación superior y la educación pública y privilegiar la salud pública y pensiones justas. Su campaña debe identificar nuevas formas de participación, y advertir el carácter elitista de las propuestas de derecha.
Y debe asumir con fuerza el desarrollo económico, con innovacion, productividad, tecnología, formación técnica, ambiental y socialmente sustentable, desafío crucial de Chile. De este modo se contrarresta el ataque persistente contra Alejandro Guillier, cuestionando su capacidad de gobernar.

Creo que la mayoría de los chilenos anhela más acuerdos y menos polarización. Guillier y Goic representan entendimiento y voluntad de cambio, gradual, con sensatez y mayoría ciudadana. La situación está abierta. La centroizquierda puede ganar. La tarea es trabajar unidos, con la gente y cometer pocos errores.