“Alejandro Guillier es el líder de la coalición y tiene que asumir esa responsabilidad”

Publicado el lunes 29, mayo 2017

Publicado en El Pulso

-El ex senador pide realizar un debate presidencial en la NM y mantener una “afectuosa” relación con la DC. – Señala que si no se logra un acuerdo parlamentario, es deber de los candidatos pedirles a sus partidos avanzar en un espacio “programático y de entendimiento”.

“Estoy con Alejandro Guillier, es lo primero que quiero decir”. Con esas palabras inicia la conversación el ex ministro y ex timonel del PPD, Sergio Bitar. Hace dos semanas volvió a Santiago, después de varios viajes, y en su primeros días ya tomó contacto con Osvaldo Rosales y Enrique Soler, los dos hombres de confianza del actual precandidato presidencial independiente. Aunque comenta que “ayudará” en la campaña del senador en lo que le pidan, el ex legislador hace su diagnóstico de la compleja etapa que vive la Nueva Mayoría. Asegura se debe dotar de “densidad estratégica” a la propuesta de Guillier y en ello, el parlamentario por Antofagasta debe “empoderarse” como líder y pedirle a los partidos que los apoyan que no corten los “puentes” con la DC. Y aunque sigue pensando que Ricardo Lagos era la persona “más apropiada para enfrentar los desafíos”, dice que confía en la capacidad de gobernar que tendría el periodista.

Los últimos días la NM profundizó sus diferencias, partiendo por los candidatos que endurecieron sus críticas cruzadas, ¿cómo ve la situación?

-Uno tiene que saber hacia dónde quiere ir en política y pelearla. No quiero ir por este camino de división con la DC, porque ya la vivimos en otros períodos. He intentado hablar con mis amigos y coincidir en mi propio partido de tener una campaña que tenga la unidad de la centroizquierda como núcleo. Lo logró el PPD en buena parte y la candidatura de Ricardo Lagos, la que sostuvo con convicción, honestidad y cariño, pero no resultó. Tenemos que disminuir al máximo el riesgo de que aquí se produzca una ruptura. Van haber dos candidatos. Uno puede culpar a uno o al otro, pero es un hecho político. Creo que la principal responsabilidad va a recaer en el PS, pero las cosas son como son y hoy tienen que actuar juntos.

Usted señaló que “quienes respaldan de verdad a Guillier debían buscar una mayoría parlamentaria”, lo que hoy parece casi imposible si no hay acuerdo en la NM.

-Lo importante es instalar una lógica estratégica. Si miro a marzo de 2018 y me pongo en el escenario de una derrota, los peligros para la centroizquierda no son menores con una dispersión de la izquierda y con la separación de las fuerzas de centro. También, la creación de un polo más a la izquierda de la NM con mucha afirmación maximalista y con poca eficacia operacional. A eso, se suma un cuadro de bastante difícil gobernabilidad para un gobierno de derecha, porque tampoco tendría una mayoría en el Parlamento. En ese escenario es obvio que tenemos que tener un acuerdo entre la primera y la segunda vuelta y lo tenemos que ir preparando desde ahora.

¿Qué significa eso?

– Tener un acuerdo parlamentario, aunque pareciera que las dinámicas va por otro lado. Si puedo sacar más diputados juntos, no me perdería estratégicamente hablando. Por eso, como ex ministro de Obras Públicas e ingeniero civil, me voy a concentrar en los puentes: colgantes, anchos o estrechos, entre la fuerza de izquierda y el centro, y entre los partidos y la sociedad civil, que esa también es una tarea de la cual nos desacoplamos.

¿Cómo se logran tender esos puentes?

-Uno, lo del lenguaje. Lo segundo, es que tiene que haber un espacio de discusión conjunta de un programa de gobierno. Eso todavía es posible. Más aún cuando en campaña cada uno quiere levantar su bandera. Un debate creo que sería necesario entre Guillier y Goic y lo apoyo plenamente. Me preocupa que para las primarias hayan debates a la derecha y a la izquierda del bloque y la Nueva Mayoría en ese tiempo no está en la visión de la gente. Esos debates hay que hacerlos en un tono de respeto, de colaboración, de recuperación del reconocimiento de lo que hemos construido y de identificar muy bien dónde está el adversario. El adversario está a la derecha, no está aquí entre ellos. Los candidatos que son los líderes a quienes los partido les delegan ese liderazgo. Ellos debieran plantear esta necesidad. Lo que debiera hacer Alejandro es pedirle y plantearle a los partidos, como les dijo en materia de intendentes, también el tema de la forma de relacionarse, de programar algo conjunto y hacerles ver que si ganamos, necesitamos mayoría parlamentaria y buscar la forma de elegir esa mayoría como sea posible.

Pero Guillier ha dejado claro en varias oportunidades que él no es líder de los partidos, que esa tarea no le corresponde…

-Alejandro Guillier es el líder de la coalición y tiene que asumir esa responsabilidad, porque la ciudadanía ve en él a la figura que va a conducir el país. Y esa responsabilidad también significa, preparar una segunda vuelta en la cual necesita un acuerdo con la DC y tampoco anular relaciones con sectores del Frente Amplio. No basta con decirlo, porque tampoco los partidos contribuyen mucho a esto. Los dirigentes tienen que salir, estar con la gente, enfrentar a la derecha, poner los equipos y mantener una situación de respaldo sin cooptar al candidato. Entiendo la preocupación de Alejandro cuando ve que los partidos tratan de meterse por un lado y por otro y le hacen perder su fortaleza, ser una figura de centroizquierda cercana a los sentimientos de la ciudadanía. Ese equilibrio no está logrado todavía y estoy seguro que él se da cuenta que si se acerca mucho a los partidos puede perder puntaje y si se aleja mucho, no puede gobernar.

¿Cómo se puede superar esa falta de equilibrio que describe?

-Es una tarea muy compleja y a ello hay que contribuir, porque no se puede pensar que los problemas de hoy los puede resolver sólo una persona. El PS y el PPD, en particular, tienen que mantener una relación con la DC absolutamente privilegiada. Tienen que promover la elaboración de un programa cercano. Tienen que utilizar todo lo que elaboró Ricardo Lagos. Tienen que darse cuenta los partidos qué está pasando. Por qué el propio Lagos no tuvo el respaldo que todos pensamos que podía tener. Aquí hay fenómenos nuevos. También, tener la capacidad de ver lo que va hacer la derecha. A veces estamos discutiendo como si el que gana entre nosotros, gana la Presidencia. No, mientras más discutamos entre nosotros, más posibilidades tiene de ganar Sebastián Piñera.

Y en este escenario, ¿cuánto le ha afectado a Guillier la aparición de Beatriz Sánchez?

– Beatriz también es vista como una persona que cubre un espacio similar. La calificaría con una mirada de centroizquierda y seria. Eso no quiere decir que toda la gente del FA tenga esas dos cualidades. Es muy probable que si la dejas correr más tiempo, la van a encontrar un poco conservadora. Escuché el debate entre (Alberto) Mayol y Sánchez y tengo que hablar con franqueza, lo encontré más sensato y serio de lo que pensaba. Cuando estuve en la Izquierda Cristiana y mis amigos en el MAPU, éramos partidos chicos, criticábamos todo y después todos terminamos dirigiendo los partidos grandes. En algún momento los grupos marginales tienen que participar, aliarse con los partidos grandes y revitalizar a la izquierda. Eso probablemente venga hacia adelante, pero en esta fase, la ciudadanía tiene que plantearse las reformas que se pueden hacer y las mayorías que permitan sostenerlas ante una derecha que se opone. Esa única opción, con todos los defectos que pueda tener, es hoy la NM, aunque vaya separada en la campaña, pero vuelva a unirse después, con este nombre o con otro.

¿Está bien que Guillier haya endurecido sus dichos contra Goic, y Sánchez?

– Hay una campaña contra Guillier para desinflarlo. Es una campaña que alimenta y favorece a la derecha. No seamos ciegos. Uno puede discutir cómo reaccionó. Yo no pelearía con Carolina Goic. Tendría frases de afectos hacia la DC, porque los vamos a necesitar, para quién pase a segunda vuelta ojalá lo haga con una diferencia lo más corta posible de Piñera. Por otro lado, el FA también le ha dado mucho. Le dicen a Guillier que quiere seguir las reformas de Michelle Bachelet, pero que ella no ha hecho lo que debería haber hecho. Si no lo pudo hacer Bachelet, ¿creen que alguien del FA podrá hacer alguna reforma? Entonces es un juego muy necio a favor de Piñera. El FA puede levantar sus banderas, pero si su único prurito es golpear a la NM, le hacen el juego a la derecha. Cosa que es muy habitual y Lenin ya lo había dicho, el “izquierdismo”, enfermedad infantil del comunismo.

¿Deben quedar estipulados los apoyos a segunda vuelta?

-Tenemos que hacer un acuerdo explícito con la DC y los ciudadanos en su responsabilidad deberán ver por quién votan. El hombre que se dice de izquierda y en una alternativa entre Piñera y Guillier, no va a votar, no es de izquierda. El hombre que se dice progresista y da libertad de acción, quiere decir que prefiere a Piñera.