Conflicto en Medio Oriente: “Espero que el Presidente Piñera vuelva a lo que fue su lógica del gobierno anterior”

Publicado el miércoles 18, abril 2018

Publicado en El Libero.cl

Respecto del tema de los refugiados que huyen del conflicto en Siria, el ex ministro hace un llamado al nuevo gobierno: “Me gustaría que se terminara el compromiso de la Presidenta Bachelet, que ella no terminó. La idea en ese tiempo era traer a 200 personas, después no había dinero y finalmente se trajeron (solamente) a las primeras 15 familias” 

Hace 10 días el ex ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, arribó a la capital de Estados Unidos, Washington DC, donde permanecerá hasta mediados de mayo. La visita ya se ha transformado en parte de sus actividades anuales, pues desde 2011 que el actual miembro del directorio de la Fundación Chile 21, asiste por lo menos una vez al año a esa ciudad. Ello, por dirigir el Diálogo Interamericano, centro de análisis de políticas públicas, intercambio y comunicación en asuntos del Hemisferio Occidental.

Fue allí donde se enteró de la orden de ataque que dio Donald Trump contra objetivos sirios que estuvieran ligados al uso de armas químicas de Bashar al Assad, Presidente de Siria. Bitar observó con especial atención el anuncio dado desde la Casa Blanca, pues en 1927 su padre Nazmir Bitar, llegó a Valparaíso desde lo que entonces se denominaba la Gran Siria. Y mantiene aún lazos con esa nación del Medio Oriente.

En conversación con “El Líbero”, el ex ministro realiza un análisis de la actual crisis internacional y aborda cómo Chile debiera enfrentar el tema.

 Lo que importa es afirmar un gobierno central en Siria para evitar el caos y la ruptura total y presionar a ese gobierno con negociaciones a través de las Naciones Unidas para encontrar una fórmula política y dar una tregua”

 -¿Cómo evalúa el ataque que ordenó el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra objetivos en Siria?

-Con una mirada histórica, uno concluye que la política norteamericana ha sido desastrosa en el Medio Oriente. La destrucción de Irak, 500 mil muertos, el ex ejército de Saddam Hussein integrándose al Estado Islámico que logró tomar una parte importante de Siria e Irak. Y ahora la política en Siria de privilegiar la salida de Al Assad, por sobre el término del terrorismo internacional conduce a la inestabilidad, no la comparto y me duele que mi país se sume a ella.

– Pero el Presidente Piñera fue categórico en condenar el uso de armas químicas en Siria.

– Absolutamente de acuerdo con el Presidente Piñera. La pregunta es: ¿Esa es una información verdadera? ¿Es esa la forma de arreglar el problema, con la intervención de las potencias coloniales como Francia e Inglaterra? Ellos se repartieron la zona y, por lo tanto, los franceses miran a Siria como una colonia que los echó en el año 48 y consiguió su independencia. Hay que entender las lógicas históricas que están en juego. Lo único que digo es que Chile no puede seguir a la política norteamericana y a la prensa de Estados Unidos como su guía para saber qué hay que hacer en el Medio Oriente, tiene que ampliar su lógica. Yo espero que el Presidente Piñera vuelva a lo que fue su lógica del gobierno anterior en materia del Medio Oriente.

-¿Cuál, cree a su juicio, que debería ser la postura internacional en torno a este tema?

-Lo primero es que siempre uno se acuerda que dijeron lo mismo para justificar la invasión a Irak. Yo me pregunto a veces, un gobierno que se ha ido consolidando en Siria, que recuperó  la ciudad de Al Raqa, que además avanzó en prácticamente todas las ciudades cercanas a Damasco. Sabiendo el impacto que tiene un ataque químico, ¿hace esa jugada para auto destruirse? ¿O puede ser otro que está generando ese fenómeno para provocar justamente una reacción adversa? Yo tengo la duda, no tengo información. Mirando más a largo plazo el fenómeno del Medio Oriente, tiene que haber una mirada distinta de la de Estados Unidos, y América Latina debiera tener una mirada común.

Este gobierno, por más dictadura que se le considere, es un estado secular, no es un Estado religioso y en ese sentido hay que tener mejor estrategia para pasar de estos regímenes autoritarios a regímenes más abiertos que simplemente tumbarlos”.

-¿Cuál debiese ser esa mirada?

-Echar abajo un gobierno, por autoritario que sea, destruir su ejército, que de alguna manera es lo que ha estado proponiendo Estados Unidos, deja el país en manos del caos, del terrorismo y de la violencia, ¿es ese un camino para la democracia? Quien quiera pasar de una dictadura a una democracia no puede hacerlo a través de un camino de caos, tiene que hacerlo a través de un camino de negociaciones fuertes, pero con una fuerza alternativa democrática que en el Medio Oriente no ha existido. Ahí tenemos el resultado de Egipto, de Libia y Yemen. El único que se sostiene es Túnez. Y Arabia Saudita no es un ejemplo de democracia en ninguna parte del mundo y ha estado financiando a los contrarios de Assad. Entonces, en una perspectiva estratégica, lo que importa es afirmar un gobierno central en Siria para evitar el caos y la ruptura total y presionar a ese gobierno con negociaciones a través de las Naciones Unidas para encontrar una fórmula política y dar una tregua. Hoy existe un cuadro muy grave y si uno se pregunta ¿cómo es posible que este gobierno se sostenga? Tiene que llegar a la conclusión de que tiene respaldo popular de muchos sectores.

-Usted que tiene conocidos y familiares allá, ¿cómo se refleja el apoyo al Presidente sirio?

-Para mí convicción, por lo que conozco, por lo menos de los cristianos que viven allí, es que están apoyando a Assad porque de la fórmula contraria puede llegar Isis y ahí no hay ninguna posibilidad de tener un estado secular. Este gobierno, por más dictadura que se le considere, es un estado secular, no es un Estado religioso y en ese sentido hay que tener mejor estrategia para pasar de estos regímenes autoritarios a regímenes más abiertos que simplemente tumbarlos.

“Ellos (sirios) no son inmigrantes, ellos son refugiados y son un grupo muy chiquito pero da una señal de una política humanitaria chilena”

-¿Usted pretende volver a interceder con el gobierno para ver la posibilidad de traer a algunos refugiados sirios a Chile?

-Me gustaría, por cierto, que se terminara el compromiso de la Presidenta Bachelet, que ella no lo terminó. La idea en ese tiempo era traer a 200 personas, después no había dinero y finalmente se trajeron a las primeras 15 familias. Y ella me acuerdo perfectamente el día que se recibieron hizo una presentación muy sentida con una buena política internacional y afirmó que la segunda venida de otras 15 o 20 familias ocurriría antes del término de su gobierno y eso no ocurrió.

-¿Y qué espera que realice Sebastián Piñera en torno a este tema?

-Espero que en el gobierno del Presidente Piñera se termine lo que ya había empezado a trabajar Acnur y la Iglesia Católica junto con la comunidad siria chilena. Son unas cantidades muy pequeñas, estamos hablando de 50 familias frente a un millón de extranjeros que han entrado en los últimos años al país. Pero ellos tienen una dimensión distinta porque no son inmigrantes, son refugiados y son un grupo muy chiquito, pero se da una señal de una política humanitaria chilena que también es importante a nivel mundial.

 “En EE.UU. hay escepticismo y la prensa más que tomar el tema, de unos misiles en Siria, lo que está tomando es el tema del libro del ex jefe del FBI, James Comey”

-¿Cómo se vivió el anuncio de Trump en Estados Unidos?

-Lo que que yo veo de mis amigos, de gente vinculada al Partido Demócrata, es que Trump es una persona absolutamente impredecible, que dice un día que va a retirar las tropas de Siria y luego afirma que va a enviar unos misiles muy inteligentes muy potentes en un juego con Rusia. Se entiende que es una pugna con Rusia. De manera que acá hay escepticismo y la prensa, más que tomar el tema de unos misiles en Siria, lo que está tomando es el tema del libro del ex jefe del FBI, James Comey, en que dice que este gobierno opera como la mafia.

-¿Cómo se enteró del ataque?

-Se dio la noticia, estuve viendo la televisión en que Trump dice por qué va a hacerlo y después dice “misión cumplida”. Dice que esto va a seguir mientras haya riesgo de uso de armas químicas y después su ministro de Defensa dice que esto es una sola operación y dice que esto no va a seguir. Todo esto introduce en la prensa dudas sobre cuál es la política real.

-¿Qué posturas se están abordando en la agenda pública en Estados Unidos?

-La discusión de fondo que hay, es si se sigue en una campaña para destruir al gobierno de Assad o se establece un acuerdo entre Rusia, Estados Unidos y otros para estabilizar la zona. Y otra tesis que hay acá, y que algunos sostienen, es que la única forma de resolver los problemas del Medio Oriente es destruir a Siria, que es el país más autónomo de Estados Unidos y de occidente de la zona. Ese es el debate que hay acá, pero responde más a la política doméstica norteamericana. Por otra parte, el Medio Oriente ya dejó de ser un coto de dominio de Occidente, que ellos hacían lo que quería, Estados Unidos, Francia e Inglaterra y, entonces, estas son expresiones de un debilitamiento del poder, pueden golpear pero no pueden cambiar las cosas, pueden bombardear pero no pueden ocupar.