“Guillier sabe que sin la DC no es posible ganar la elección presidencial ni gobernar después”

Publicado el lunes 7, agosto 2017

Publicado en La Tercera

El ex ministro Sergio Bitar (PPD), quien integra el comité político estratégico del comando de Alejandro Guillier, dice que es necesario insistir en un acuerdo parlamentario oficialista que incluya a la DC. “Ha prevalecido hasta ahora una lógica de que cada uno defiende lo suyo. Eso debe cambiar, o quienes están a cargo de los partidos tendrán que asumir su responsabilidad histórica del error”, advierte.

Para Bitar, un entendimiento unitario entre las fuerzas del sector es esencial para reforzar la opción de Guillier en esta fase que se abre tras su inscripción en el Servel, y sobre todo para asegurar respaldos en una eventual segunda vuelta.

¿Cuál es el principal desafío que enfrenta Guillier en esta nueva etapa?

La opción de Guillier representa un proyecto político más allá de la persona, del candidato, y en los meses que vienen su candidatura debiera generar una mayor dinámica de atracción de ciudadanía, de trabajo territorial, de que la infantería de los partidos progresistas esté en la calle y muestre que este es el camino mejor para tener un país con inclusión, con protección, sin abusos y, al mismo tiempo, con crecimiento. Si eso lo instalamos bien, esa disputa entre dos visiones, una conservadora, que se opone a la despenalización del aborto y a ampliar la gratuidad, versus una que da más libertad a la mujer y que avanza en materia de inclusión, iremos por buen camino. Esa diferenciación no está bien perfilada, y será la tarea número uno que deben asumir el candidato y los partidos.

¿Cómo se rectifica eso?

A mi juicio, el tema central es la visión, porque aquí la ciudadanía tiene que recibir una mirada de optimismo, de futuro y de un camino mejor para la gran clase media chilena, pero requiere también de una estructura que hay que reforzar. Y para que esa estructura se refuerce, se requiere de un paso previo: la primera prioridad es la unidad de la centroizquierda a través de un acuerdo parlamentario. Me dicen siempre que es muy difícil, pero nada puede ser más equivocado que cometer ese error histórico y debilitar nuestra presencia en el Parlamento, entregándole a la derecha más diputados y senadores que las fuerzas de centroizquierda. Estamos a un tris de que ocurra aquello.

¿Por qué cree no se ha logrado?

Ha prevalecido hasta ahora una lógica de que cada uno defiende lo suyo. Eso debe cambiar, o quienes están a cargo de los partidos tendrán que asumir su responsabilidad histórica del error. Yo creo que todavía es posible llegar a un acuerdo parlamentario con la DC, y veo una voluntad creciente en nuestros partidos de buscar un entendimiento, lo que puede darse en una o dos listas parlamentarias, donde uno de los partidos socialdemócratas vaya junto a la DC. Esa es mi visión de lo que hay que hacer. Uno apela a que haya ese sentido estratégico vital. Y lo que hemos hecho siempre para lograrlo es que en algún momento alguien tiene que tomar decisiones que pueden afectar a algunas personas, pero van a favorecer al conjunto.

Pero los partidos que apoyan a Guillier se han cerrado…

Todavía hay tiempo. Eso es esencial por varias razones: para pasar a la segunda vuelta y ojalá ganar la segunda vuelta; para tener una fuerte presencia en el Parlamento en ambas cámaras y conducir un gobierno, y si fuéramos a ser oposición, para ser una oposición sensata, operativa y unida.

¿Ha faltado liderazgo de Guillier en ese sentido?

Guillier ha tenido acciones claras . Él planteó a todos los partidos que este acuerdo con la DC era necesario. Algunos cometen el error de creer que es precondición para ese acuerdo que Goic no sea candidata presidencial, pero es exactamente al revés: es esencial que ella continúe, y por eso es necesario que haya un acuerdo parlamentario de unidad.

¿Por qué?

Pareciera ir contra el sentido común, pero no lo es, porque el cuadro que estamos viviendo es más de dispersión que de concentración. Que Goic siga siendo la candidata de la DC asegura la unidad del partido, más votos para la centroizquierda y, además, asegura un avance en el terreno de un programa común para pasar a la segunda vuelta y tener más opciones de gobierno. Ese acuerdo parlamentario es indispensable para tener una estructura de campaña mejor.

Desde los partidos han resentido una permanente tensión entre lo que ellos esperan y el diseño que ha defendido Guillier…

No hay tensión. Si la hubo, ya no la hay. Ha habido un proceso de avance en esa relación, que al final de cuentas es la relación entre partidos y un candidato independiente, entendiendo que es primera vez que llevamos uno. Pero la relación con Guillier ha mejorado y tiene que mejorar más aún a medida que se despliegue la campaña. Dicho eso, lo que se echa de menos es la línea político-estratégica: la defensa de ciertos temas fundamentales, una posición más firme, por ejemplo, en el tema de Tiltil, o en el tema de Venezuela, o las causales de la despenalización del aborto, en el tema del Tribunal Constitucional al cual recurre la derecha como si fuera una tercera cámara para bloquear los acuerdos democráticos, o a los temas relacionados con los cortes de luz. Eso debería venir ahora.

La semana pasada, con la indefinición presidencial de la DC, se vio que los sectores de centro parecieran no sentirse convocados por Guillier…

Estoy seguro de que en la medida en que se refuerce ahora la visión estratégica de la centroizquierda, el acuerdo parlamentario y el trabajo en territorio de la mano unos con otros, sin disputas y con un interés común, tendremos la disposición de votar todos por el candidato que gane en la primera vuelta. Yo he escuchado a Guillier en su respaldo y apreciación a lo que representa Carolina Goic, a lo que representó Frei Montalva, a lo que ha sido la importancia de la DC en las coaliciones de gobierno. Él es un hombre de centroizquierda, y sabe que sin la DC no es posible ganar la elección presidencial ni es posible gobernar después. Yo estoy seguro de que él va a insistir en hacerles ver a los partidos que un acuerdo parlamentario que incluya a la DC es fundamental, y que no pueden los candidatos estar anteponiendo su interés personal.