25 años de autonomía del Banco Central: «Cumple un rol muy importante como contener el populismo en democracia»

Publicado el viernes 24, octubre 2014

Publicado en El Pulso, 24 de octubre de 2014
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Partió con desconfianza y hoy la valoración del Banco Central es significativa, admite Sergio Bitar. “En el 89, a pocos meses de entregar el gobierno, la dictadura nos presentó el proyecto de autonomía del Banco Central que suscitaba naturalmente todo tipo de temores. Uno de los riesgo era que se amarrara  a través de un poder no democrático, independiente, una política económica neoliberal que queríamos modificar”.

¿Y ahora, cómo evalúa la autonomía?

Pasados los años la autonomía se ha fortalecido y ganó legitimidad porque en democracia cumple un rol muy importante como es el contener el populismo porque la democracia  no está exenta del riesgo de que un gobierno quiera expandir la cantidad de dinero y haga gastos adicionales sin respaldo financiero. Además, por su colaboración fluida con el ministerio de Hacienda, en estos 25 años han sido son raros los episodios de conflicto y habido inteligencia para una buena gestión macroeconómica.

¿Y “amarró” la política neoliberal cómo temían?

Al final, lo importante es conciliar un manejo responsable con una estrategia de desarrollo, con un Estado regulador y políticas sociales para reducir la desigualdad y que el crecimiento permita sustentar una política social. No se le puede pedir al Central que cumpla la función de estrategia de desarrollo que es propia de los gobiernos, sino que cree las condiciones propicias.

¿Entonces esos temores eran infundados?

Se han disipado. Ha sido una muy buena experiencia en la medida que se mantengan los criterios señalados de responsabilidad pública, de mantener las condiciones para un equilibrio macroeconómico, con información permanente a la opinión pública, donde si bien pone énfasis en la inflación no puede ser ciego ni sordo al crecimiento y al empleo. Nuestra preocupación era natural frente a una dictadura, pero luego los mismos presidentes del Central, personas de prestigio, se han preocupado de facilitar la coordinación entre las políticas.

¿Cuál ha sido la peor situación que ha enfrentado el Banco Central?

Los momentos de tensión se han referido más a tasas de interés un poco altas que permitían controlar la inflación pero frenaban el crecimiento, o momentos de sobrevaloración del peso. Mirando las cosas hoy día confío en la calidad de los equipos, en la fluidez de la relación con Hacienda  y en que tendrán una mirada más global, siempre hay que estar atentos porque siempre pueden venir fenómenos nuevos o cometer errores en la política.

¿Qué aspectos de la Ley Orgánica cambiaría?

No veo esto como un tema prioritario en el rango de lo que debemos enfrentar de aquí hacia  el 2020.

¿No se podría abordar otra forma de designar a los consejeros porque en ocasiones se habla de “cuoteo”?

No creo en lo modelos utópicos de que un grupo de iluminados sabremos elegir a quiénes nos conducen. Confío en la capacidad de selección que expresan las visiones políticas, pero con un estándar alto; no lo veo como un obstáculo este diseño porque hasta aquí el consejo ha sido un equipo de calidad con variedad en sus visiones y capacidad de conversar, con pragmatismo y dejando de lado los ideologismos que aquí son bastante peligrosos.

¿Se requiere más transparencia en las política monetaria?

Más democracia siempre supone más información, la gente sabe procesar, las discusiones son siempre sanas y no le temo a la discusión.

Con una inflación en torno anclada en 3%, ¿se podría decir que se ganó la batalla y ampliar los objetivos?

Hay que tener mucho cuidado con la inflación, así como con la democracia, hay que estar cuidándola todos los días y nunca darla por ganada. ¿Ocuparse de otros temas? Hay otras instituciones que se preocupan de ellos, el Banco debe crear las condiciones macro de estabilidad financiera para que otros, como los órganos del Estado apliquen las políticas. Cada uno tiene su tarea, lo importante es que armonicen más que encargarle al Central tareas de largo plazo que no le competen, y que pueden deteriorar el manejo de corto plazo.

¿Dónde debería colocar el acento el Central en los próximos diez años?

Es clave tener las antenas abiertas observando las tendencias mundiales y advertir las señales aunque sean débiles, porque si éstas se detectan a tiempo se evitan costos mayores. Debe tener sus propios oídos y ojos especialmente después de la crisis de 2008.


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