Bitar: “La credibilidad de la NM en la próxima elección pasa por un programa con los pies en la tierra”

Publicado el lunes 26, octubre 2015

Publicado en Diario Financiero, 26 de octubre de 2015 En educación superior advierte que no se puede dar gratuidad al 10% más rico del país “con necesidades pendientes para el 50% más pobre”.

Hace un mes publicó su libro “Transiciones democráticas”, texto que refleja el rol de líderes emblemáticos en la instalación de la democracia en distintos países del mundo. Sergio Bitar reconoce que es su obra más grande. Agudo observador de los fenómenos políticos tanto del globo como nacionales y con una visión de futuro, el ex ministro no mantiene bajo reserva sus críticas a la coalición a la que pertenece, con miras a la próxima campaña electoral.

Pocos minutos antes de esta entrevista, un estudiante de la facultad de Derecho de la Universidad de Chile lo emplazó duramente a que respondiera ante un gobierno “mentiroso y sin vergüenza” que ganó la elección en 2013 prometiendo gratuidad universal y que ahora “se echa para atrás” –según manifestó irritado el alumno. ¿La conclusión de Bitar? “La Nueva Mayoría (NM) confundió sueños con metas y hoy eso genera frustración”.

– ¿Es posible cumplir la promesa de dar gratuidad en educación superior al 70% de los estudiantes más pobres, en este período?

– Vamos para el 70%, pero no será en 2018 como se pensó originalmente. La actual situación de restricciones financieras y la urgencia de manejar la economía con fluidez, permiten avanzar hacia todos los jóvenes de las familias del 50% más modestas.

– Pero la presidenta Bachelet comprometió la gratuidad universal, es decir, al 100% de los estudiantes. Entonces, ¿la universalidad quedará amarrada en un proyecto de ley durante este período, aunque termine implementándose en futuros gobiernos?

– El proyecto que se enviará contemplará un mecanismo progresivo de avance, pero no se puede determinar en una ley cuándo habrá gratuidad al 100%, porque eso depende de los recursos económicos y de los cambios que se produzcan a futuro. Es imposible que se fije la rueda del tiempo hoy si todo está cambiando tan rápido.

– Entonces, fue un error decir que se llegaría a la gratuidad universal…

– Una deficiencia que cometió la NM fue plantear metas a sabiendas que son inalcanzables. Nos enfrentamos a una situación bien sorprendente: siendo un avance muy sustantivo alcanzar al 50% en ciertas instituciones, la gente no lo valoriza. La Nueva Mayoría confundió sueños con metas y hoy eso genera frustración. Si bien la Presidenta ajustó la propuesta de gratuidad a poco andar, la expectativa quedó más arriba y hoy los jóvenes reclaman incumplimiento.

– Como miembro del consejo consultivo para la reforma a la educación superior, ¿promoverá llegar a la gratuidad para el 100%, incluyendo a los estudiantes de los deciles más altos? La NM ha dicho que establecer la educación como un derecho pasa por la universalidad.

– En el ambiente en que estamos, si digo “es inalcanzable” se puede interpretar como que no quiero que ocurra, y sí me gustaría. Pero puesto en la realidad tengo que sopesar cuánto quiero avanzar en los distintos ámbitos. Desde ese punto de vista, no veo en un horizonte plausible que se puedan destinar altos recursos para financiar la universidad al 10% más rico del país, habiendo necesidades pendientes para el 50% más pobre.

– Con miras a las próximas elecciones, ¿cómo afecta a la NM esa sensación de incumplimiento de la gente?

– La gratuidad universal será tema de la próxima elección y la NM tiene que demostrar que ha hecho un tremendo esfuerzo. Espero que estas frustraciones que pueda sentir la gente sean tomadas en cuenta por la NM en la próxima campaña y que seamos cuidadosos con el programa, que nos pongamos valores ambiciosos, pero metas que podamos lograr. En política tenemos que tener sueños, pero también los pies en la tierra para no crear expectativas falsas. Y justamente la credibilidad de la NM en la próxima elección pasa por un programa con los pies en la tierra.

– Y con el debate presidencial sobre la mesa, ¿cómo ve este intento de reconstrucción de la derecha?

– Veo que Piñera está instalado en las encuestas y a pesar del desplome de los partidos de la derecha, la vida política transcurre con mucha agilidad. Tenemos que tener cuidado porque aquí hay una derecha más fuerte de lo que parece, tenemos que tener espacios de centro bien ocupados porque si no los van a ocupar otros. Tengo la convicción de que una coalición de centro izquierda es el destino de Chile. La responsabilidad de la NM es el éxito de este gobierno, pero también su proyección para cumplir con las tareas que quedan pendientes, porque ninguna de estas reformas se puede hacer en cuatro años. Para eso, tiene que mejorar su forma de operar y mantener la cohesión. Es complejo que haya sectores más a la izquierda de la NM que tienen como adversario a la propia NM y no a la derecha, pero eso es propio de todo proceso de reforma.

Nueva Constitución: pasar a discutir los contenidos

– Una de las tareas que quedará pendiente es la nueva Constitución. ¿Qué le parece el proceso constituyente anunciado por el gobierno?

– La propuesta que hizo la Presidenta es interesante, pero no es fácil, intenta la cuadratura del círculo.

– ¿Dónde ve la mayor complejidad?

– Hacer consultas ciudadanas me parece un criterio muy importante, pero lo que no tengo claro es cómo hacer esto interesante porque como tema no es muy atractivo. A todas las reuniones que voy sobre Constitución no hay mucha gente. Que la gente participe supone inventar algo más atractivo y eso pasa por empezar a discutir los temas de fondo, respecto de qué hay que cambiar de la Constitución.

Reforma laboral: llama a flexibilizar reemplazo interno

– El empresariado y la derecha argumentan que la reforma laboral tendría efectos negativos sobre la economía.

– La gente de derecha está preocupada por la reforma laboral y a mi juicio tiene cierta razón en algunas cosas. Soy partidario de que, dando el paso que estamos dando, mantengamos ciertos niveles de adaptabilidad de lo laboral en vista de los cambios científicos y tecnológicos, considerando que habrá una rotación creciente de trabajadores. La adaptabilidad es clave para progresar, con rigidez nos quedamos atrás.

– En ese sentido, ¿prefiere que haya reemplazo interno en huelga?

– Tenemos que ser más flexibles con el reemplazo interno, eso no debilitará los sindicatos. Hay que tener cuidado con no generar el efecto contrario y al final terminar perjudicando a los trabajadores.

– El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, ha liderado, en parte, la reforma. A él se le atribuye el discurso de gradualidad. ¿Cómo ve, en general, el rol que ha jugado?

– Rodrigo ha sido una revelación. Ha descubierto una capacidad política de escuchar e incorporar las variables económicas al discurso de la gradualidad. Con inteligencia política ha agregado una nueva dimensión al discurso. Además encuentra terreno fértil porque hay algo que está en nuestra cultura: sabemos que el costo de manejar mal la economía es muy grande. Nadie le discute, ni de la derecha ni de la NM, que tienes que tener un manejo económico responsable.

Movilizaciones generaron posturas más radicales en el ppd

– ¿Cómo evalúa la gestión del senador Jaime Quintana como presidente del PPD?

– Ha sido muy leal con el gobierno y sensato. Este tema de la retroexcavadora ha sido ultra explotado, con desmesura y ha sufrido por eso.

– El tema de la retroexcavadora ha tenido un alto costo político para el gobierno…

– Naturalmente. Pero conozco a Jaime y eso no es su personalidad. Él ha contribuido de forma relevante al gobierno. Lo que echo de menos, sin duda, es una mayor capacidad de organización partidaria. Antes teníamos más debates y reflexión sobre qué cambiar y formábamos más gente. Esto es una responsabilidad colectiva. O tenemos un partido más fuerte o el PPD se va a debilitar hacia el futuro, más de lo que está.

– Muchos apuntan a que Quintana ha «izquierdizado» el PPD y con eso desdibujó al partido.

– No se le puede atribuir a él. En el partido hubo incomodidad con las movilizaciones sociales, desconcierto e inclinación por posturas más radicales. Ha habido un giro hacia interpretaciones más radicales en el sentido de cambios más profundos, sin preocuparse de la ejecución de esos cambios, que es una de las necesidades de las fuerzas progresistas: No sólo qué hacer, sino cómo se hace. Ahí hemos pecado de debilidad y hay que corregirlo.

– ¿Ve una eventual carta presidencial que emerja desde el PPD?

– Decirlo ahora es un error, porque falta mucho y porque el futuro de la NM depende del éxito del gobierno.

– ¿El ex presidente Ricardo Lagos?

– Siempre es una opción interesante, y es menor que el Papa, y el Papa lo está haciendo harto bien.