China y Chile 2030

Publicado el lunes 26, diciembre 2016

Publicado en El Mercurio

Sergio Bitar: «…hay oportunidades sustanciales. La clave está en detectarlas y anticipar oportunidades y riesgos para actuar a tiempo…».

Entre 2000 y 2015 nuestras exportaciones a China crecieron 20 veces. El impacto ha sido considerable: crecimiento, autonomía, política social activa y, al mismo tiempo, alta concentración en cobre y vulnerabilidad. ¿Cómo serán las relaciones en 2030? Todo parece indicar que China entrará en una nueva fase de innovación. Se aprecian avances en telemedicina, comercio digital (las cifras de Alibaba sorprenden), vehículos eléctricos, energía renovable, ferrocarriles levitantes, almacenamiento energético y comunicaciones.

Su plan de infraestructura, llamado «One Belt One Road», que abarca desde las costas chinas del Pacífico hasta Europa, por tierra y mar, constituye uno de los programas de infraestructura más potentes en la historia del planeta. Pero también hay riesgos: la deuda de las empresas ha crecido, las reservas internacionales han bajado, y el futuro dependerá del cambio de crecimiento impulsado por la inversión a uno empujado por el consumo, con elevación de la productividad.

Por su parte, Chile posee valiosos recursos naturales que pueden convertirse en una real palanca de diversificación productiva y tecnológica. El futuro dependerá del éxito de una estrategia chilena que, junto con intensificar la inclusión social, consiga elevar la capacidad de innovar y emprender, la formación técnica y la inversión en ciencia y tecnología.

La integración latinoamericana también es esencial para conseguir éxito en el nuevo contexto global. La forma más efectiva y urgente es materializar un gran plan de infraestructura en transporte, energía y telecomunicaciones.

¿Qué campos de interés se destacan para el desarrollo futuro de las relaciones entre China y Chile?

La urbanización de China (e India) y la ampliación de sus capas medias elevarán el consumo de alimentos y minerales. Pero en la nueva fase, estos recursos naturales deberán ser más elaborados, e intercambiar bienes y servicios más complejos. La profundización del actual acuerdo de libre comercio entre China y Chile podría favorecer inversiones con tecnologías avanzadas. Áreas de interés estratégico para Chile son la minería, alimentos (agricultura, pecuarios, acuicultura), silvicultura y madera para la construcción, infraestructura para conectividad física y digital tanto nacional como internacional con América del Sur y Asia (portuaria y logística), energía solar, agua (en particular, desalinización), turismo de intereses especiales, astronomía y espacio antártico.

Chile ha iniciado conversaciones con China para instalar un cable de fibra óptica por el Pacífico Sur. También es una señal importante la posible participación de empresas chinas en la construcción con Argentina del túnel de Agua Negra. En el sector financiero ya se ha instalado en Chile una filial del Banco de Construcción de China para actuar como » clearing house «, manejando intercambios en renminbi, moneda china incluida por el FMI en su canasta de monedas internacionales. También destaca el acuerdo en astronomía para la instalación de un observatorio chino en el norte de Chile.

El comercio digital crecerá exponencialmente -baste ver la multiplicación del intercambio de paquetes que realiza Correos de Chile-. Nos interesa abrir nuevos mercados en Asia, acelerar el Acuerdo de Libre Comercio del Asia Pacífico, ser observadores tanto de ASEAN +6 como del RCEP (Regional Comprehensive Economic Partnership) impulsado por China. Un eventual proceso aislacionista de Estados Unidos, si el TPP se retarda o cancela, sería una nueva razón de por qué nos conviene abrir nuevas oportunidades para intensificar las relaciones a través del Pacífico.

A fin de desplegar una acción más eficaz a futuro es indispensable conocer mejor la realidad china. El aprendizaje de chino mandarín y la presencia en China de estudiantes, empresarios, científicos y artistas chilenos contribuirán a conocer mejor su cultura, estudiar los mercados, elaborar proyectos, innovar y emprender juntos. La reciente creación en Chile de una filial de la editorial de la Academia de Ciencias Sociales de China permitirá difundir en español obras de autores chinos, y en chino, obras de autores chilenos.

El anuncio de los Presidentes Bachelet y Xi Jinping de establecer una alianza estratégica integral revela una voluntad fortalecida entre Chile y China. Hay oportunidades sustanciales. La clave está en detectarlas, y anticipar oportunidades y riesgos para actuar a tiempo.

**Foto: lanacion.cl