Ex ministro Bitar propone agenda de mediano y largo plazo para gobiernos de América Latina

Publicado el domingo 18, septiembre 2016

Publicado en El Mercurio
Cercano al ex Presidente Lagos, que ha planteado medidas con miras a 2030, expone en un texto algunas transformaciones globales y cómo la región debe enfrentarlas.

Esta semana, Sergio Bitar recibió de parte de la CEPAL la edición 2016 del texto «Las tendencias mundiales y el futuro de América Latina». Se trata de un documento que el ingeniero publicó en 2014 y que actualizó en los últimos meses.

El ex ministro de Educación afirma en el escrito que en la región, salvo en el caso de Brasil, Colombia y Perú, los gobiernos están escasamente involucrados en realizar prospectivas de largo plazo, y recuerda que en la década de los 60, la planificación estratégica era una responsabilidad gubernamental. Por este motivo es que propone, entre otras cosas, constituir unidades de planificación estratégica en cada gobierno, cercanas a la Presidencia o a los centros encargados de formular políticas públicas. Lo mismo, a su juicio, debe realizarse a nivel legislativo, donde destaca la comisión de Desafíos del Futuro del Senado chileno.

Cercano al ex Presidente Ricardo Lagos, que ha sugerido medidas con miras a 2030, expone algunas transformaciones globales y cómo la región debe enfrentarlas. A continuación, algunas de sus ideas centrales.

Tecnologías disruptivas

El texto alude a la penetración de tecnologías disruptivas y cómo deben constituirse en un insumo para que los gobiernos de América Latina se anticipen y definan en qué esferas enfocarse. Se afirma, en este sentido, que habrá una transformación sustancial de la producción, el empleo y la gobernabilidad. Estos cambios contemplarán, entre otras cosas, el uso de «energía inteligente», con redes que distribuyan la electricidad según el consumo.

Recursos naturales

Se advierte una veloz expansión de la demanda de energía, agua, minerales y alimentos, ante lo cual se requiere adoptar a tiempo medidas para acelerar las innovaciones en tecnología agrícola de precisión, entre otras cosas. También propone el aumento de la oferta de energía renovable, corregir la política de subsidios a la gasolina y aprovechar los biocombustibles y el almacenamiento de energía solar y eólica, y se afirma que «la adopción temprana de estrategias de crecimiento verde genera más empleo e inversión».

Demografía y educación

Se indica que el envejecimiento de la población puede contraer el ahorro y afectar la productividad, generando una creciente necesidad de recursos para previsión y salud. «Crecer al mismo ritmo exigirá un enorme esfuerzo en productividad», se señala. En ese sentido, estima que aumentar la productividad dependerá, en buena medida, «de las políticas educacionales, la cobertura escolar y la formación técnica de jóvenes, además de mejorar la calidad de la enseñanza». «Urge determinar -continúa- los contenidos y destrezas que se deberán enseñar». También apunta a la clase media como motor del desarrollo.

Expansión de ciudades

El análisis plantea que en 2030, la población urbana de América Latina será de 90%, ante lo cual se profundizará un escenario de congestión vehicular, déficit habitacional, segregación e inseguridad, entre otros. De ahí que se coloca la planificación urbana como una tarea prioritaria, haciendo un llamado a ocupar áreas abandonadas, introducir normas de ahorro de energía en las viviendas, avanzar hacia una arquitectura «verde» y a configurar «ciudadades inteligentes».

Cambio climático

Como consecuencia de alzas de temperaturas y variaciones pluviométricas, lo que impactará en el rendimiento de las cosechas y la deforestación, se aspira a una «rápida acción nacional» y a elevar el rendimiento agrícola «sin extender la superficie plantada», sino que con capacitación a los productores y embalses para acopio de aguas en zonas de sequía. Advierte que «el carácter global de las consecuencias del cambio climático hace difícil arribar a acuerdos de reducción. Es uno de los principales desafíos a la gobernabilidad mundial». Llama a avanzar en autos eléctricos ante el aumento del parque automotor.

Gobernabilidad

«Las nuevas generaciones tendrán mayor conciencia de sus derechos políticos y de exigir su cumplimiento. Habrá una mayor demanda de bienes públicos en medio ambiente, educación, salud y regiones», dice el texto. Luego añade que la ciudadanía y la clase media «elevarán sus demandas de participación y bienestar, con el consecuente desafío a la gobernabilidad. Es difícil avizorar los efectos sobre las formas de gobernar». Plantea que si los procesos no se conducen de manera adecuada, podrían despertar «apetitos populistas», ante lo que se requerirán estados que limiten los abusos, promuevan el desarrollo competitivo con protección social, un aparato público que prescinda de órganos «corruptos» y líderes con capacidad de escuchar.

Alianza del Pacífico

Ante una situación de desventaja en la región, debido a que podría aumentar la producción de petróleo, sugiere expandir la generación de electricidad en fuentes renovables, aprovechar el potencial de la hidroelectricidad y entrar «con más ímpetu que en el pasado» en el proceso de industrialización y «sofisticación tecnológica». «Tales avances no sucederán sin un papel más activo del Estado en coordinar la acción pública con las empresas», afirma. Se pide mirar el mercado en África, y destaca la posición en la Alianza del Pacífico.