La decisión de Lagos vale más porque corre riesgos

Publicado el sábado 3, septiembre 2016

VALORO LA decisión de Ricardo Lagos de jugársela, cuando  vienen  momentos difíciles y desafiantes,  y someterse a la aprobación o desaprobación de chilenas y chilenos. (Publicado en La Tercera, 03 de septiembre del 2016)
VALORO LA decisión de Ricardo Lagos de jugársela, cuando  vienen  momentos difíciles y desafiantes,  y someterse a la aprobación o desaprobación de chilenas y chilenos. Lagos corre riesgos, nada es seguro. Será criticado por unos, atacado por otros.  Deberá recorrer incansablemente el país, escuchar los problemas y anhelos de las chilenas y chilenos, someterse a su veredicto, participar en primarias,  ganar o perder. Deberá participar en múltiples instancias, unir a grupos que disputan, aunar propuestas diversas y recoger los nuevos temas. Deberá ayudar a levantar el ánimo nacional y contribuir, junto a muchos otros, a mostrar que juntos podemos lograr metas ambiciosas.

Lagos aporta una  visión de futuro, tema al cual ha dedicado su energía. Sabe que el mundo que viene requiere  trabajar con nuevos líderes. Tendrá el desafío de ganar su confianza y que ellos, y especialmente los jóvenes,  lo vean como un aliado, no un adversario,  para abrir nuevos  caminos.

Los desafíos de la igualdad, el cambio climático, el desarrollo tecnológico, la gobernabilidad  requerirán de nuevos equipos y de un proyecto nacional compartido.

Su  experiencia y visión se complementan y pueden ser un  aporte a una conversación nacional de futuro. Los retos exigen participación amplia, acuerdos políticos y sociales, y disposición positiva de la mayoría nacional para conseguir niveles más elevados de  democracia,  inclusión y desarrollo.

La vida de Ricardo Lagos muestra  que no eludió  riesgos ni lo arredraron las derrotas. No se amilanó cuando fue preso en los tiempos de la dictadura y luego confrontó al dictador, ni cuando perdió la elección al Senado, ni cuando nuevamente fracasó en la primaria presidencial con Frei Ruiz-Tagle, ni cuando casi empató con Lavín en la elección presidencial.

Dicho eso, creo que no hay que apresurarse. Hoy es tiempo de recorrer comuna por comuna y escuchar. Hoy es tiempo de apoyar al gobierno, ayudándolo  a corregir y mejorar. Que las fuerzas progresistas se apronten a trazar el futuro desde ya refuerza al gobierno. El tiempo presidencial vendrá después.

Las posibilidades de éxito de Ricardo Lagos dependerán de la gente, no de las dirigencias políticas.

Gobernar requiere mucho más que la elite. No se puede sin un apoyo amplio.

Las personas se inclinarán y elegirán a quien vean que esté junto a ellos, los escuche y represente.

Los  miles de familias que han salido de la pobreza tienen la esperanza de seguir progresando, pero también temen por su vulnerabilidad y buscan protección de un Estado eficaz, en salud y pensiones, educación y seguridad ciudadana.

Se inclinarán por quien sientan cercano y con capacidad de actuar. Preferirán a quien tenga integridad y posea autonomía personal frente al dinero y a los poderosos, a quien sea una opción sería de centro izquierda.

Por todo eso valoro la decisión de Ricardo Lagos.