MOP: Concesiones atrasadas

Publicado el sábado 26, noviembre 2011

Publicado en El Mercurio

Entre marzo de 2010 y noviembre de 2011 no se ha llamado a ninguna licitación de concesiones nuevas de Obras Públicas. La continuidad en obras relevantes y una mirada estratégica son esenciales para sostener el impulso nacional. Hoy es necesario seguir expandiendo el sistema hacia el 2020 e impulsar cambios en las instituciones, a fin de elevar la calidad y proteger los intereses del Estado.

El país se encuentra en una fase decisiva del desarrollo que requiere de una plataforma de concesiones dinámica. La expansión de nuestras exportaciones en un mundo en rápida transformación demanda de una infraestructura de calidad para disminuir costos y elevar la productividad. Ello hace indispensable fortalecer la asociación pública-privada para acrecentar la inversión y la calidad de la gestión.

En el documento del MOP “Chile 2020: Obras Públicas para el Desarrollo”, publicado en enero de 2010, se concluye que la meta es duplicar inversiones en esta nueva década. En el período 1993-2010, desde la aprobación de la ley de concesiones, se invirtieron cerca de 12 mil millones de dólares. Esta suma debería a lo menos igualarse en un periodo más breve, es decir, entre 2011-2020. El paso se aceleró, y en 2009 se alcanzó el máximo monto de licitaciones y adjudicaciones desde iniciado el sistema. Por esa razón, se observa un aumento de la inversión en 2010 y 2011. Sin embargo, desde marzo de 2010 no se ha llamado a ninguna licitación de obra nueva. Explica en parte esta situación el hecho de haber cambiado en tres ocasiones al jefe del Sistema de Concesiones.

Se aprecian demoras como las siguientes:

— En materia hospitalaria, el programa convenido entre los ministerios de Obras Públicas y de Salud está siendo modificado. Sólo dos nuevos, adjudicados en 2008, La Florida y Maipú, están en construcción.
— En enero de 2010 quedó firmado un acuerdo con el Ministerio de Justicia para la edificación de cinco nuevos recintos penitenciarios. Aún no está claro el plan.
— En autopistas, el proyecto de interconexión logística portuaria con un nuevo puente para la Región del Biobío ha quedado pendiente. Así también ocurre con las ampliaciones de salida en Santiago, tanto por el sur (Angostura) como por el norte (Lampa), que contaban con estudios de ingeniería en curso. De igual forma, falta licitar el segundo tramo de la ruta del Loa hasta Calama y la autopista de Nahuelbuta.
— En materia de aeropuertos, el de Tongoy se encuentra suspendido, pese a que los terrenos fueron adquiridos por el Estado. A la vez, se ha postergado la relicitación del aeropuerto Arturo Merino Benítez y se ha resuelto extender la concesión a la actual empresa, cuyo plazo vencería en 2013 (se alcanzarían los 15 millones de pasajeros año, cifra que pone fin a la actual concesión). En el caso de las rutas urbanas, persiste el atraso en las obras de mejoramiento de Costanera Norte, el proyecto de Américo Vespucio Oriente y se suspendió el plan de corredores para el transporte público de Santiago.
— En relación con el Plan de Conectividad Austral, sólo tres de 10 proyectos, licitados o adjudicados en el gobierno anterior, están en funcionamiento. Las concesiones para mejorar el servicio en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes se suspendieron.
Hay mucho espacio para crecer a futuro: nuevas autopistas urbanas e interurbanas, aeropuertos (nuevos para La Araucanía y Coquimbo, hospitales y cárceles; conectividad austral). Hay otros ámbitos como desalinización del agua, edificación pública, nuevas redes de transmisión eléctrica, embalses multipropósito como Punilla, inversiones en ciudades, colectores de aguas lluvia y tratamiento de residuos domiciliarios. La conectividad internacional ha de impulsarse junto con Argentina, para ejecutar el túnel ferroviario binacional en Libertadores. Para avanzar se cuenta con una nueva ley mejorada promulgada en enero de 2010.
Para ello es indispensable reforzar la unidad de concesiones. Aumentar el personal de alto nivel que pueda llevar adelante proyectos complejos y negociaciones con el sector privado, y complementar con inspectores fiscales. Garantizar la realización de consultas ciudadanas sobre el impacto ambiental y social de los proyectos.

Las grandes obras públicas exigen años y trascienden los cuatro años. El actual gobierno cosechará inaugurando las obras que se dejaron en marcha con anterioridad, pero también es necesario que siga sembrando para los próximos mandatos, con mayor energía y premura.

*Exposición Inaugural Encuentro Concesiones. Debates Bicentenario, Presidencia del Senado. Noviembre de 2011.


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